El poder de la melé: TICGAL apoya al Pontevedra Rugby Club
Bienvenidos a Las raíces, un nuevo espacio en nuestro blog dedicado a las iniciativas locales que definen nuestro Corazón Galego. Aunque TICGAL es pequeño, opera a nivel global, y sabemos que nuestra fortaleza proviene de la comunidad que nos rodea. Hoy, nos enorgullece anunciar nuestro patrocinio del Pontevedra Rugby Club (PRC).
En TICGAL, ofrecemos soluciones de TI que llegan a todo el mundo, pero nuestra base se basa en una filosofía sencilla: raíces locales, alcance global de la TI. Este año, estamos poniendo en práctica esa filosofía apoyando a los deportistas y familias que hacen prosperar nuestra escena deportiva local.
Para un observador casual, una empresa tecnológica y un campo de rugby podrían parecer mundos opuestos. Pero para nosotros, la conexión está en el corazón del juego: el Scrum.
Desde el campo hasta la oficina
En desarrollo de software, operamos bajo metodologías Agile. Cuando abordamos un proyecto complejo, no trabajamos de forma aislada; trabajamos en Sprints y Scrums.
Los paralelismos son llamativos:
- El scrum: En rugby, la melé es una jugada en la que todos los jugadores se agrupan para recuperar la posesión. En informática, nuestro Daily Stand-up Scrum asegura que el equipo esté alineado, se eliminen obstáculos y avancemos como una sola unidad.
- Adaptabilidad: Tanto en el campo como en el código, las condiciones cambian rápidamente. Nuestra colaboración con PRC celebra la mentalidad ágil: la capacidad de pivotar rápidamente, reaccionar al oponente (el desafío técnico) y mantener el impulso.

El rugby como deporte de código abierto
En TICGAL, nos especializamosen soluciones de código abierto. Creemos que los mejores resultados provienen de la transparencia y la colaboración comunitaria más que de sistemas cerrados y propietarios. Vemos al rugby como el deporte de código abierto definitivo porque es accesible para todos.
En un mundo propietario, a menudo te dicen que no encajas en el molde. En el rugby —al igual que en una comunidad global de desarrolladores— hay una posición vital para la diversidad de talentos. Es uno de los pocos juegos donde no se aceptan las diferentes fisicalidades ; Son obligatorios. Ya sea que un jugador esté construido para la potencia, la velocidad o la estrategia, el equipo necesita esa arquitectura específica para tener éxito.
Además, nos inspira la forma en que se practica el deporte base aquí en Galicia. Ver a chicos y chicas entrenando y compitiendo juntos en el mismo campo es una poderosa declaración de igualdad. Refleja el mundo del código abierto: no importa quién seas, solo el valor que aportes al Scrum.
Enraizado en valores intrínsecos
Más allá de la metodología técnica, nos atraen los valores intrínsecos del rugby. Como empresa con un corazón gallego, reconocemos estos principios como la base de una comunidad saludable:
- Integridad y respeto: En rugby, la palabra del árbitro es definitiva y el oponente es respetado. En TICGAL, aplicamos esto a nuestras relaciones con los clientes: la transparencia y la honestidad son innegociables.
- Solidaridad: Nadie gana un partido de rugby solo. Ya sea apoyando el deporte base (los equipos juveniles) o entregando una infraestructura informática global, ganamos como colectivo.
- Pasión: Jugar al rugby requiere un tipo de corazón muy específico, así como la pasión para innovar en el sector de las tecnologías de la información tan acelerado.
Apoyo a la base del Pontevedra Rugby Club
Al centrar nuestro patrocinio en el deporte base, estamos invirtiendo en los futuros líderes de Pontevedra. Queremos asegurarnos de que los jóvenes deportistas de la RPC dispongan de los recursos necesarios para aprender estos valores que cambian la vida.
A medida que TICGAL sigue creciendo en todo el mundo, seguimos comprometidos con la tierra donde nacimos. Estamos orgullosos de apoyar al Pontevedra Rugby Club, porque ya sea en el césped de Monte Porreiro o en la arquitectura de un nuevo plugin GLPI, la fortaleza del equipo es el Scrum.

Nota: Un gran agradecimiento a David Cons – The Outsider por permitirnos compartir estas preciosas fotos. La fea es mía 😉









Deja una respuesta